Una tragedia sin precedentes sacudió al puerto de Buenaventura cuando siete personas privadas de la libertad perdieron la vida calcinadas al interior del Centro de Detención Transitoria Marte. Los hechos ocurrieron el pasado 11 de agosto, apenas un día después del devastador terremoto de magnitud 7,4 que golpeó al país, dejando al descubierto las alarmantes condiciones de vulnerabilidad y hacinamiento en las que sobreviven miles de reclusos. Actualmente, al menos 150 detenidos que sobrevivieron a la emergencia permanecen confinados en el coliseo municipal mientras las autoridades indagan cómo una riña interna terminó convirtiéndose en un infierno mortal.
El centro de detención donde ocurrieron los hechos funcionaba en una bodega adaptada con celdas provisionales que estaba en concesión a la Sociedad Portuaria y había sido alquilada por la alcaldía local para mitigar la sobreocupación carcelaria. Sin embargo, el sismo provocó el colapso parcial del techo y de uno de los muros de la edificación. En medio del caos generado por el desastre natural y la desesperación de los internos por conocer el estado de sus familias en los barrios afectados del puerto —donde el sismo cobró la vida de 25 personas—, se desató una violenta riña entre integrantes de las bandas criminales de Los Shotas y Los Espartanos.
La confrontación escaló rápidamente hasta convertirse en un motín en el que los reclusos prendieron fuego a colchones y prendas de vestir. Las llamas alcanzaron una intensidad tan destructiva que obligaron a varios presos a trepar hacia el techo para escapar del humo denso, mientras el fuego devoraba la estructura. Como saldo trágico, siete reclusos perdieron la vida al quedar atrapados y calcinados por las llamas, cuyos cuerpos fueron trasladados posteriormente a las instalaciones de Medicina Legal en Tuluá, donde los expertos enfrentan un reto titánico para lograr su identificación debido al estado en el que quedaron.
Tras la conflagración, las autoridades realizaron una reubicación de los sobrevivientes, enviando a un grupo de 150 personas al coliseo del municipio y a los demás a otros centros penitenciarios del país. Fuentes del sector advierten que Buenaventura carece actualmente de una infraestructura que garantice condiciones adecuadas de seguridad para los sindicados, por lo que el riesgo de fuga latente mantiene en alerta a la fuerza pública. Entre tanto, los familiares de las víctimas exigen respuestas claras y cuestionan en qué momento un altercado interno pudo escalar hasta cobrar la vida de siete personas de esa manera.
Por su parte, aunque portavoces del Ministerio de Justicia señalaron que la red carcelaria nacional soportó el embate del terremoto sin daños estructurales mayores, reconocieron que lo sucedido en el puerto representa un campanazo de alerta ineludible. El episodio expone de manera cruda la crisis estructural del hacinamiento y la violación sistemática de los derechos humanos en los centros de detención transitoria, una problemática que mantiene vigente la declaratoria de un estado de cosas inconstitucional en el sistema penitenciario colombiano.
“Eres una guerrera”: la desgarradora historia de las trillizas que conmueve a Colombia
La conmovedora historia de las trillizas Ana María, Isabella y Sofía Saavedra Caicedo, una familia de Cali que quedó atrapada entre los escombros tras el fuerte sismo del 10 de agosto. Las tres hermanas, de 23 años, se encontraban junto a sus padres, Jairo Saavedra y Victoria Caicedo, cuando la estructura donde vivían colapsó.
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