La Constructora Praga, en la que aparecen como socios dos cuñados y un concuñado del exalcalde de Bogotá, deberá asumir los costes, junto con el Distrito, del proceso que terminó en un fallo en su contra por la construcción de la urbanización Fontanar del Río A-1, etapa VIII, destacó Noticias Uno.
Y es que el tribunal acogió la demanda interpuesta por la Personería e Bogotá para que se ordenara, entre otras cosas, la modificación de la licencia de construcción y establecer medidas “para garantizar la preservación de las aves que hacen tránsito o llegan al humedal La Conejera”, señaló el Ministerio Público Distrital en un comunicado.
Además, esa instancia judicial impartió una serie de órdenes perentorias al Distrito para que se establezcan normas claras que conduzcan a la protección de la zona de manejo y preservación ambiental del humedal ubicado en Suba, agregó el ente de control.
De acuerdo con el Ministerio Público Distrital, el fallo del tribunal tiene varios efectos legales entre los cuales está la orden de delimitar con precisión las zonas de protección ambiental del humedal La Conejera, “regular el uso del suelo del canal artificial Afidro y verificar las licencias de construcción expedidas en el área de protección de la ronda del humedal”.
Esta medida permitirá que en adelante las secretarías de Planeación, Ambiente y la Alcaldía Local de Suba tengan planos unificados del humedal para que se expidan licencias de construcción que no trasgredan las normas y estén armonizadas con el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) vigente, precisó la Personería.
Vea el informe de Noticias Uno:
La llegada de Petro a la Casa Blanca
El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.
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