En conversación con la W Radio, Diego, uno de los varios padres de familia que contó su testimonio al espacio investigativo de Caracol Televisión, detalló el “infierno” que vive desde que su exmujer decidió interponer una denuncia por, supuestamente, abusar de su hija.

Aunque el programa no se ha emitido por las leyes que protegen a los menores en este tipo de casos, en Twitter algunos usuarios han replicado el avance que sí salió al aire una semana antes de cuando debía pasarse el capítulo, en donde se escucha a Diego, entre lágrimas, hablar de la frustración que le ha generado la situación: “Mi misión era llevarla a aprender a que nadara, aprender a que montara bicicleta, contarle por la noche cuentos y dormirla. Nada, nada. Me estoy perdiendo la infancia de mi hija”.

El drama comenzó hace más o menos 4 años, “porque mi ex lleva a mi hija donde una psicóloga privada, que no es experta en el caso. Esta psicóloga expide un informe donde dice que supuestamente yo le daba besos con lengua a mi hija en la boca y que le tocaba las partes íntimas. Ella le entrega este informe a mi ex. Mi ex se guarda ese informe 5 meses, de marzo de 2015 hasta agosto de 2015, tiempo en el cual yo podía seguir viendo a mi hija. Entonces es lo primero que yo digo, ¿qué mamá, si yo de verdad fuera un monstruo como estos, que hacen pintar, sabiendo que una psicóloga que ella la llevó, me va a seguir soltando a mi hija para yo estar con ella un par de horas?”.

El caso de Diego se hace más complejo porque el informe de Medicina Legal indica que “Considerando los elementos expuestos hasta el momento, desde la perspectiva forense, no es preciso caracterizar y argumentar una dinámica abusiva de índole sexual en el caso de la examinada, ni establecer de manera fundamentada que lo hechos narrados por ella se correspondan a un fenómeno de esa índole”.

Aunque la institución parece absolverlo de las acusaciones, “le hace una entrevista a mi hija una psicóloga del CTI, está grabada, y en ese video se puede evidenciar cómo mi hija en los primeros 15 minutos entra, juega, le preguntan sobre mí, sobre la mamá, cómo está ella. Es una niña de 3 años […] En un momento dado la niña pide salir al baño, la dejan salir, no va al baño, va habla con la mamá, vuelve y mi hija dice, con palabras textuales, “ahora sí te voy a contar lo de él, que me dijo mi mamá que te contara […] Inclusive, empiezan a preguntarle más cosas a ellas, que dónde pasaba eso, y mi hija dice que la mamá estaba presente, que ella veía”.

Con el informe de Medicina Legal de su lado y luego de esa entrevista del CTI, la ex de Diego decide igual contratar una psicóloga y una psiquiatra para controvertir el informe inicial de Medicina Legal: “Controvierten el examen de Medicina Legal. Ellos en ningún momento ni examinan a mi hija ni nada. Después de eso, la Fiscalía decide llevar todo eso al Colegio Colombiano de Psicólogos para que hagan un análisis de todo. El concepto del Colegio es que la primera psicóloga la destrozan, que es una barbaridad lo que hizo, que no es experta, que cómo hizo eso. Acaban a los otros dos peritos, supuestos peritos que llevan la contraparte, y dicen que el de Medicina Legal tiene algunas cosas, pero que es el que mejor está hecho. Con eso, con todas esas pruebas, la Fiscalía decide irse donde un juez a precluir mi caso. Yo quedé totalmente asombrado, dije ‘¿qué es esto?’ Entonces se van a precluir mi caso con todas estas pruebas. El juez que le toca la audiencia le dice que no, que no se lo precluye. Exactamente a los 20 días, con las mismas pruebas que la Fiscalía estaba diciendo que me precluyera, me imputan cargos. Estoy a un mes y medio de que me juzguen a ver si soy culpable o inocente y me pueden meter 24 años de cárcel”, detalló Diego a la emisora en la conversación del jueves en la mañana.

Diego asegura que no tiene pruebas para decir que todo es orquestado en su contra, pero que lo de él sí “es una venganza, me quieren quitar la patria potestad”, aunque, dice, que el final de su matrimonio no fue nada inusual: Nos separamos. Yo era el segundo divorcio de ella. Cuando nos separamos le dije ‘seamos amigos, tenemos una niña’. Después tuvimos unos acuerdos de conciliación en la Procuraduría para las visitas. Ella los empezó a incumplir. Y, de pronto, me llegan con esta sorpresa […] Es una locura a lo que se ha llegado y la más afectada de todo esto es mi hija”.

Durante la entrevista también aseguró que trató de mantener todo en el anonimato, pero que dadas las circunstancias, decidió hacer el programa de ‘Séptimo Día’, porque “llegué a un punto en que voy a estar medio siglo por un crimen que no cometí […] Yo no puedo más. Es una injusticia”. Diego también afirma haber hecho todo lo que le han pedido y dijo tener un blog en el que le habla a su hija y le cuenta todos los días lo que está pasando, “lo que me habría gustado hacer”.

“He estado en mil audiencias en mil juzgados […] Me han tildado de pedófilo. No se imaginan cuando uno llega a estos lugares y lo miran como lo miran, sabiendo que uno es inocente. Entonces como que hay un límite en las cosas […] Son decisiones muy complicadas, pero siempre he puesto a mi hija por delante”, añadió sobre su experiencia.

Cuando en la W le preguntaron si, efectivamente, como mencionó otro abogado al que contactó la emisora, existe un cartel de abogados y psicólogos para alejar a padres de sus hijo, Diego dijo que sí y agregó que, en su caso, “A las dos psicólogas que están en esto ya las tengo demandadas ante el Colegio Colombiano de Psicólogos. La primera, con la que empezó todo esto, ella fue imputada de cargos, la sancionaron en primera instancia. Hace un par de semanas, o meses, por errores de procedimientos, devolvieron el proceso hasta imputación de cargos, y ahí sigue”.

El caso de Diego sigue abierto y el capítulo de ‘Séptimo Día’ con su denuncia y la de otros padres, no se emitirá, al menos por ahora. Diego rehizo su vida, está casado y tiene otro hijo. Su ex, de la que no sabe mucho, vive con sus papás y con la niña.

Toda la entrevista se puede escuchar en el siguiente audio a partir del minuto 34:30