Esa fue la sorpresa que se llevaron los funcionarios que ejercen sus labores desde la sede del gobierno del país, cuando recibieron el memorando que decía que se había presentado “un incremento exagerado” en el consumo de dicha bebida al interior de las oficinas.

De acuerdo con la edición 1945 de la revista Semana, se le pidió a los trabajadores “moderar su consumo de tinto”, para así optimizar “el gasto en todos los niveles y servicios”.

Como menciona la publicación, la solicitud tomó por sorpresa a los funcionarios, especialmente por darse en un país como Colombia, reconocido mundialmente por su producción cafetera.