Durante su discurso en un encuentro organizado por Proantioquia, en Medellín, el presidente Gustavo Petro se refirió al acuerdo de paz firmado entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc, en La Habana. El mandatario sugirió que revisará los puntos que no se introdujeron en el proceso con esa guerrilla. 

(Vea también: “Comienza un segundo proceso de paz”: Petro anuncia diálogos con disidentes de las Farc)

El jefe de Estado, en primer lugar, cuestionó el poco cumplimiento que se le ha dado al acuerdo, pues según él, donde se ejecutara a cabalidad daría como resultado una sociedad rural, algo que él llamaría “un romanticismo”.

No está escrito en los acuerdos la palabra conocimiento, la palabra saber, la palabra universidad [..]. No está escrita la palabra industrialización. Pareciera que fuera un mundo romántico de antes, como si se pudiera mirar atrás y construir una sociedad rural que ya no somos, por los procesos de urbanización”, comentó Petro en el evento. 

Sumado a ello, el presidente insistió en que el proceso apuesta a un mundo equitativo rural, pero es algo que para él no es consecuente: “Plasma en el acuerdo lo que ellos tendrían en la cabeza como una perspectiva histórica de Colombia. Pero en mi opinión, indudablemente, se queda incompleto”. 

Lee También

Posteriormente, indicó que está contemplando la posibilidad de meterle mano al proceso de paz con las Farc: “A mí me gustaría que se convocara para mirar los temas que no se introdujeron, más en una perspectiva de diálogo ya de la sociedad colombiana, no de un acuerdo con un grupo. No se puede tener un mundo rural equitativo, relativamente avanzado, sin conocimiento y sin industrialización”.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.