Ella es una paisa que se fue, en busca de sosiego, al Parque Nacional Tayrona, en la Sierra Nevada de Santa Marta, en donde montó hace seis años un hostal. Su historia la recogió Caracol Radio, que la presenta de una menara jocosa y acronicada, con fanfarria circense incluso.

Pero desde hace 15 meses, le contó Flórez a la emisora, es atormentada por una presencia que denomina como “espíritu gnóstico”. Según ella, que ya tiene 38 años, Uribe se le presenta en sueños a través de “viajes nocturnos” y le hace reclamos de temas que la tienen “agobiada”.

“El otro día me dañó la lavadora. O sea: en la madrugada hace lo que a él le da la gana en mi casa porque como yo estoy dormida…”, le dijo la mujer al corresponsal de la frecuencia radial en la capital del Magdalena.

“Me he visto afectada en mi salud y en mi vida económica por el senador Álvaro Uribe Vélez, a quien le he pedido de todas las maneras que me deje en paz (…). Pero todos los días llega a mi casa, porque él es gnóstico y no me deja dormir”, agregó.

Flórez siente tanto la presencia de Uribe que le aseguró al medio que el senador “ha dejado evidencia de sus visitas”.

En medio de su aflicción, la mujer también contó que en un tiempo trabajó con el expresidente, y, según la cita Caracol Radio, “por presuntas irregularidades en el manejo de los temas políticos, decidió renunciar a sus funciones”.

“Mi familia es uribista, pero ante muchas cosas malas que yo veía en él, quise apartarme”, se lee en el texto de la entrevista difundido por la emisora. “Desde entonces, no me deja en paz, me amenaza e incluso me dañó la fachada de la casa y la lavadora”, lamenta.

Flórez decidió hacer público el tema —continúa la frecuencia radial— “a pesar de que muchas personas no le crean y la tilden de loca. Un consejero espiritual le dijo […] que este supuesto acoso nocturno lo debía denunciar para que así la dejaran en paz”.