Encontré un cadáver bañado en sangre que no se conocía […] le limpié toda esa cantidad de sangre  y cuál fue mi sorpresa cuando ya quedó visible: era nadie más, ni nadie menos que Gaitán”, dijo el galeno de 96 años a Los Informantes.

Pese a que en ocasiones su memoria ya no es tan clara y ha olvidado algunos de los momentos de esa fecha fatídica, el doctor Guerrero está seguro que el caudillo llegó en malas condiciones y con 3 heridas mortales: una en el cráneo –la que más sangraba– y otras dos en el tórax.

Estaba yo solo, solo con Gaitán, y entró un tipo con una hoz y me dijo: ‘si lo deja morir, lo mato’. El hombre se atrevió a amenazarme de esa forma, no le dije nada, como si no lo hubiera oído”, relató el hombre que junto a otros 2 galenos, asistieron al líder liberal la tarde del 9 de abril de 1948, señaló el programa.

La guía del doctor Guerrero es su esposa, una dulce mujer de 91 años llamada Mariela Serrano de Guerrero, quien prácticamente es su luz entre los recuerdos y quien aclaró que su esposo tenía entonces 23 años de edad, que permaneció 48 horas sin poder salir de la clínica y los desmanes que se desataron ese día en Bogotá.

Él llamó y me dijo: ‘no voy a ir a almorzar porque me llegó un paciente’. Entonces yo puse el radio, porque no había televisión, cuando dicen: ‘acaban de matar a Gaitán por una inyección mal puesta en la Clínica Central”, relató la mujer a Los Informantes.

Era tal a histeria colectiva que incluso la turba intentó entrar al quirófano en donde se encontraba el cuerpo de Gaitán para mojar con su sangre un pañuelo o alguna otra prenda para luego salir a la calle para encender todavía más el pueblo, agregó una crónica de El Tiempo.

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