Según contó Ramírez en entrevista con Semana, antes de que su hijo escapara de su casa, en Bogotá, “estaba muy nostálgico y lloraba mucho”, debido a que perdió varias materias en el colegio y eso lo afectó.

No obstante, el hombre dijo que en ese momento no le prestó la atención necesaria a la situación que afrontaba su hijo porque no creyó “que fuera grave”, pero que cuando se enteró el pasado jueves de que no había llegado a la casa ahí sí se preocupó.

Tres días después, Emmanuel fue hallado sano y salvo junto a su amigo Juan José Tibocha, en una vía en Quibdó (Chocó).

“Cuando nos reencontramos me dijo que se sentía muy mal, que fue de un día para otro que tomó la decisión de irse. La psicóloga del ICBF que lo vio antes de regresar a Bogotá dijo que presentaba un cuadro de depresión. Todo el mundo tiene derecho a eso, porque no le fue de la mejor manera en el colegio”, contó Ramírez en Semana.

El padre de Emmanuel también contó en la revista que su hijo dejó una carta en la que decía que quería “ir a ver ballenas”, y que como le gusta practicar el senderismo tal vez esa fue la salida que encontró para “escapar de lo que sentía en ese momento”.

Y agregó:

“Yo no sé nada del colegio, porque nunca me han llamado, ni siquiera cuando Emmanuel se fue. Sin embargo, él adora su colegio, porque tiene una mística que enamora a los muchachos, eso lo tengo que reconocer. Pero no está conforme con ciertos profesores, eso fue lo que me manifestó luego de regresar a casa. No sé si son los profesores de las materias que perdió, porque todavía no he hablado con la institución”.

Ramírez explicó en Semana que su hijo “es un estudiante promedio”, que “en otras ocasiones ha perdido materias” y que aunque no es el más brillante en su colegio sí le preocupa el hecho de que “sienta temor de ir a estudiar”.

Además, el padre de familia reconoció que falló al no haber prestado más atención a los síntomas que su hijo mostraba.

Todos los padres tenemos que entender que fallamos. Yo como padre tengo que hacer una reflexión, porque hay muchas rutas y formas de escapar de los niños. Gracias a la vida, mi hijo no optó por otras formas. Pero, creo que no solo es responsabilidad de los padres, sino (de) todas las instituciones que rodean a los niños”, agregó Ramírez, que hizo un llamado a través de ese medio para que padres y profesores trabajen de manera mancomunada en la educación.