Dijo que la clínica, ubicada en el centro de la ciudad, configura un “monumento nacional” y cuestionó la finalidad del proyecto que contempla derrumbar la estructura restante para construir una nueva. 

¿La ley no dice que es un monumento nacional? Entonces, ¿por qué lo van a dinamitar? […] Nosotros no compramos el San Juan de Dios a Cundinamarca para dinamitarlo. No lo entregamos al Distrito para demolerlo”, manifestó Gustavo Petro, en el debate.

De igual forma, escribió en su cuenta de Twitter que la demolición de la estructura estaría “contra la constitución y la ley”. 

En el centro de Bogotá, contra la Constitución y la ley, piensan dinamitar un monumento nacional; ni más ni menos que el símbolo de la salud pública de Colombia, por un negociado con la empresa Copasa. Ministra de Cultura cumpla su función constitucional e impídalo”, apuntó el senador, en esa red social. 

El pasado 3 de julio, en un foro virtual, Gustavo Petro dijo que sería ‘la piedra en el zapato’ de la alcaldesa Claudia López y así evitar que ella apruebe la demolición de lo que queda del centro médico. 

Creo que Colombia Humana, así se quede sola, tiene que levantar esas banderas, porque si la señora Claudia López decidió demoler y desaparecer el San Juan de Dios nosotros ya no podemos ser independientes, tenemos que ser oposición. No podemos cohonestar con ese estilo de gobierno antipopular”, advirtió el congresista. 

Petro también aseguró, en el foro, que el día en que lleguen a demoler lo que queda de ese hospital “debería haber un acto de desobediencia civil”, y señaló al exalcalde Enrique Peñalosa de estar detrás “de este negocio” de “privatizar”.  

Es más barato restaurar que demoler, por 100.000 pesos el metro cuadrado, y estamos hablando de 30.000 metros cuadrados. El negocio está en demoler, en parte, y por eso lo meten en el contrato, y porque les garantiza el objetivo político de destruir un patrimonio que, por ley, fue constituido así”, puntualizó el senador, que citó un estudio de la Universidad de Los Andes.