Los individuos habrían impuesto una restricción ilegal a la movilidad de todos los ciudadanos de Quibdó, Chocó, en horas de la noche, informó Noticias Caracol. 

Las 3 personas que fueron atacadas por los delincuentes habrían irrespetado el toque de queda ilegítimo y por eso fueron heridas con arma de fuego, añadió ese medio.

“En el momento, uno [de los delincuentes] dijo que era por no cumplir las reglas que ellos pusieron, que no podía andar nadie en la noche en la calle. No era por robarme, era por hacerme el daño”, dijo a ese noticiero uno de los jóvenes que resultó herido. 

En cuanto al pequeño, las autoridades del Hospital San Ignacio de Asís, de Quibdó, detallaron que fue herido por una bala mientras estaba con su papá. 

“El niño venía con su papá en una moto cuando les dispararon, pero al hospital solo ingresó el niño”, relató Camilo Ramírez, interventor del Hospital San Francisco de Asís, en diálogo con ese informativo. 

Por su parte, Semana añadió que las calles de Quibdó se han visto inundadas con panfletos de esas ‘Fuerzas Armadas Mexicanas’ donde amenazan a las personas que estén en la calle en horas de la noche. 

Declaramos objetivo militar a todo el que transite después de las 6 p.m. hasta las 8 a.m. para demostrar que nosotros mandamos y dominamos Quibdó”, reza el comunicado adjudicado a esa banda criminal y recopilado por esa publicación.

Esta es una denuncia hecha contra esos toques de queda ilegales, publicada hace unos meses:

Asesinatos en Chocó tienen azotada a la comunidad 

El más reciente asesinato reportado en el Chocó fue el de un líder social identificado como Oswaldo Rojas. Su crimen fue denunciado por la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz. 

Fue esa misma organización la que responsabilizó a las autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), también conocidas como Clan del Golfo, por el homicidio del adulto mayor y líder comunitario, ocurrido sobre las 3 de la tarde del 10 de octubre en la vía que comunica el caserío de Llano Rico con Cetino, en la carretera que lleva a Brisas de Curvaradó. 

Ese dia, hacia las 2 de la tarde, hombres armados vestidos de civil que se movilizaban en una moto sacaron por la fuerza a Oswaldo Rojas de su lugar de trabajo y se lo llevaron cerca de una plantación, donde “lo tuvieron amarrado de manos por varios minutos” y luego lo asesinaron, dice la Comisión de Justicia y Paz en un comunicado publicado en su sitio web. 

“Allí los paramilitares dejaron tirado el cuerpo sin vida de Oswaldo, y se subieron en sus motocicletas en las que suelen movilizarse más de 30 de los paramilitares de las AGC”, agrega el boletín.