Lo hizo en una entrevista que le concedió a Noticias RCN, en la que confesó que le gustaría ser presidente de Colombia y próximamente evaluará si se lanzará a la contienda electoral del 2022.

Cuando le preguntaron por Claudia López, Gustavo Petro y Sergio Fajardo, tres personalidades de la política nacional, Federico Gutiérrez no dio el mejor concepto de ellos.

Sobre López, el exalcalde de Medellín aseguró: “A la alcaldesa le falta trabajar en equipo. Ella toma una posición muy facilista que es criticarlo todo. Lo critica todo para que cuando algo salga mal diga: ‘Si ve, yo lo advertí”.

Al que más duro criticó fue a Gustavo Petro, a quien comparó con el coronavirus. “Tiene un odio enfermizo. Le aseguro que un Gustavo Petro en la Presidencia sería peor que el coronavirus. Gustavo Petro es como el coronavirus de la política, por donde pasa deja estragos. A él no le importa la gente, no le importa el país. Esos odios enfermizos lo han llevado a querer tener un poder para tomar venganza, pero no para construir”, declaró Gutiérrez.

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Por último, a Sergio Fajardo tampoco lo destacó. “Me da la sensación que es una persona que le da la espalda fácil a sus amigos. Es una persona que estaba ubicada en el centro y de un momento a otro su tiró para la izquierda”, concluyó el exalcalde paisa.

Gutiérrez confesó que quiere ser Presidente. Al respecto declaró: “Tengo claro que mi vocación está en el servicio público. En algún momento me gustaría ser Presidente y eso lo determina la gente. Habrá que tomar las decisiones. En su momento es una posibilidad, hay que ir mirando”.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.