La denuncia la formuló Eliana Peñaranda, nieta de la mujer, que en diálogo con El Heraldo contó que su familiar falleció el pasado domingo en la tarde en la Clínica Murillo, y que al momento de enviar el cadáver a la morgue ella verificó que la bolsa estuviera correctamente marcada con el nombre y la cédula de la víctima.

Peñaranda aseguró que el siguiente paso fue llamar a la funeraria para que recogiera el cuerpo en la clínica, y que la respuesta fue que ese día no era posible hacer la diligencia y que debía esperar hasta el lunes en la mañana.

La familia se fue para el cementerio de la Funeraria La Paz, en la vía hacia Puerto Colombia, con la esperanza de que allí llegaría el cuerpo de la mujer. No obstante, como la carroza fúnebre nunca llegó, la joven dice que se devolvieron a la Clínica Murillo y que el personal de salud les confirmó que el cadáver seguía allí, y que no se había entregado porque los trabajadores de la funeraria “tenían afán” y no lo esperaron.

“Yo llamé nuevamente a la funeraria y les dije que el cuerpo todavía estaba en la clínica. Cuando volvieron, les mostré a las personas que recogen el cuerpo la foto, ellos entraron y dijeron que ese no era el cuerpo de mi abuela, sino que era el cuerpo de un señor”, contó la joven en el medio regional.

La doliente aseguró, en el periódico, que el personal de la funeraria explicó que el cuerpo que les iban a entregar en la clínica era el de un “hombre que vestía una bermuda roja”, y que, además, la familia recibió información que indica que el mismo día sacaron el cadáver de un hombre que ya fue sepultado.

Fue por eso que otro familiar de la abuela tuvo que ir hasta el cementerio para verificar si esta versión es real, y por ahora se espera la confirmación. “Si ese no es, no sabríamos qué hacer porque entonces el cuerpo no aparece”, comentó la joven.

Peñaranda también dijo, en entrevista con Blu Radio, que la confusión se habría dado en la clínica y que el cuerpo de su abuela al parecer fue entregado “a los familiares de un señor que se llama Simón Bolívar, que también había fallecido”.

De hecho, aseguró la mujer, cuando iban entrando al cementerio escucharon “ese nombre” durante las exequias.

Así las cosas, la familia barranquillera sigue buscando el cuerpo de la mujer, y en este momento está “haciendo los trámites y cumpliendo los protocolos para abrir la tumba de este señor a ver si en realidad ahí” se encuentran los restos.

De la víctima se sabe que ingresó a la clínica por una “neumonía” cinco días atrás, que le tomaron la prueba de COVID-19 pero todavía no se conoce el resultado, y que el secretario de Salud, Humberto Mendoza, le hizo un llamado a las funerarias y entidades prestadoras de salud para que estén al tanto de estos procedimientos en medio de la emergencia por el coronavirus.