La protesta se hizo visible este martes en redes, con la etiqueta ‘#UNSuspendanClasesOParamos’, y cientos de usuarios se unieron para mostrar su inconformismo con la decisión de impartir clases virtuales, medida que tomó la Universidad Nacional para evitar la propagación del coronavirus y frente a la orden de aislamiento que impartió el Gobierno Nacional.

Entre los argumentos que se exponen para pedir que la universidad suspenda sus clases están, entre otros, que varios estudiantes no cuentan con las herramientas necesarias para conectarse a los cursos virtuales, que algunos tuvieron que viajar fuera de Bogotá para reunirse con sus familias y pasar allí el tiempo de cuarentena, que no todos tienen un computador y el acceso a Internet para asistir a las clases o que, simplemente, el tema que están trabajando con sus profesores no se facilita para el desarrollo virtual.

“La virtualización intempestiva e improvisada de las clases y demás actividades académicas NO GARANTIZA el acceso a la totalidad de los estudiantes, ni la calidad académica a la que se le apunta desde la universidad más importante de Colombia”, escribió una joven, que en su perfil asegura que estudia Ciencia Política en ese plantel.

Así como ella, son varios los comentarios que se hacen en sentido de cuestionar la decisión de la universidad, aunque también se han identificado perfiles falsos desde donde se critica a la rectora, Dolly Montoya, por la decisión.

Y es que desde el pasado jueves la rectora anunció que la universidad no pararía sus actividades en medio de la cuarentena, y que el plan a seguir es que los estudiantes se conecten desde sus casas para recibir las clases.

“La meta es realizar nuestros 14.000 cursos activos a través de Internet. @UNALOficial no para. Seguimos construyendo país conectados todos desde la casa”, escribió Montoya en Twitter, mensaje que acompañó con varias imágenes en donde ella aparece conectada en una sesión virtual.