Por: EL NUEVO DÍA IBAGUÉ

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Este artículo fue curado por pulzo   Ago 25, 2026 - 2:25 pm
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En medio de la emergencia generada por los incendios forestales en el departamento del Tolima, las familias campesinas afectadas no solo han tenido que enfrentar las pérdidas materiales, sino también nuevos riesgos asociados a las estafas que surgen cuando se hacen públicas sus solicitudes de ayuda en redes sociales. Según el relato conocido, en la vereda Contreras, ubicada en San Luis, José Preciado recurrió a las plataformas digitales para mostrar los daños ocasionados por el fuego y pedir apoyo para alimentar a sus seis caballos, ya que las llamas arrasaron con los potreros que utilizaban para su sustento.

Sin embargo, la transparencia de José sirvió de oportunidad para personas inescrupulosas. De acuerdo con lo sucedido, un presunto donante se contactó directamente con la madre de José, ofreciéndole ayuda económica. Según Preciado, su madre fue “enredada” por el falso colaborador, quien logró sonsacarle información de su cuenta de Nequi, aplicación financiera popular en Colombia. Poco después, los delincuentes retiraron entre $400.000 y $500.000, representando una pérdida importante para la familia, que ya vivía una situación compleja. José señaló que, por fortuna, días antes habían retirado una suma mayor, lo que evitó un daño económico más grande. Ante la situación, su padre le advirtió no usar nuevamente esa cuenta para recibir apoyo.

La problemática, de acuerdo con lo reportado, no se limita a ese caso. En Chaparral, otra localidad afectada por los incendios, José Aurelio Castro Suárez también denunció haber sido víctima de una modalidad similar. Castro le contó a las autoridades que, tras visibilizar sus necesidades producidas por la pérdida de cultivos de plátano, yuca, papaya y limón, recibió el ofrecimiento de una supuesta donación de $200.000 a través de WhatsApp. Según la información, el delincuente se hizo pasar por un funcionario de entidad bancaria y guió a la esposa de Castro, quien tiene dificultades para leer, hasta lograr que compartiera la pantalla de su celular. Así, los estafadores no solo vaciaron la cuenta de Nequi, sino que solicitaron un crédito preaprobado por $5 millones, para un total de $5,3 millones perdidos.

Estos casos, reportados en la información disponible, reflejan la desprotección de los afectados frente a nuevas formas de delito digital y subrayan la necesidad de nunca compartir claves, códigos, datos bancarios ni permitir el acceso remoto a dispositivos. Como dato relevante, el número utilizado para la estafa en San Luis fue reportado como 3234117895.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Cómo operan las estafas por donaciones en casos de emergencias como los incendios de Tolima?

De acuerdo con los relatos de las víctimas, los estafadores contactan a las familias afectadas haciéndose pasar por donantes o representantes de bancos. Aprovechan la urgencia de la situación para solicitar información bancaria, claves o acceso a aplicaciones como Nequi. Una vez obtienen estos datos, proceden a retirar fondos e incluso solicitar créditos a nombre de sus víctimas.

¿Qué precauciones deben seguir las personas al recibir ofertas de ayuda económica tras desastres naturales?

Según las recomendaciones mencionadas, se debe confirmar siempre la identidad de quien ofrece ayuda, evitar compartir cualquier información confidencial, como claves, códigos o datos personales, y nunca permitir el acceso a la pantalla del celular u otros dispositivos. Una verdadera donación o auxilio nunca solicitará estos datos bajo ninguna circunstancia.


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