Por: Portal Bogotá

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Este artículo fue curado por pulzo   Abr 10, 2026 - 9:11 am
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La Alcaldía Mayor de Bogotá, mediante la Unidad de Mantenimiento Vial (UMV), concluyó recientemente las obras de mejoramiento en los accesos a la central de Corabastos, una intervención que tuvo impacto directo sobre la vida de más de 280.000 personas en el sur de la ciudad, especialmente en barrios como Llano Grande, donde habita Derly Beltrán, miembro de la Junta de Acción Comunal. Este proyecto, largamente esperado por la comunidad durante más de 15 años, representa un avance significativo para la movilidad y la calidad de vida en uno de los puntos neurálgicos para el abastecimiento de alimentos de Colombia, según datos publicados por la Alcaldía Mayor de Bogotá.

La intervención se concentró en la avenida Muiscas, también conocida como diagonal 38 sur, específicamente entre la avenida Agoberto Mejía y la avenida Ciudad de Cali, en la localidad de Kennedy. Allí, la UMV renovó aproximadamente 6.100 metros cuadrados de vía, priorizando los accesos a las puertas 7, 8 y 9 de Corabastos, puntos estratégicos para la operación logística de esta central de alimentos, la más grande del país. Según declaraciones destacadas por la Alcaldía, la principal preocupación de la comunidad era el deterioro de estas vías y la urgencia de que fueran rehabilitadas, ya que soportan diariamente el tránsito constante de vehículos pesados, comerciantes y compradores.

Las labores en campo incluyeron parcheo, aplicación de asfalto reciclado y una capa final con mezcla asfáltica en caliente. Esta combinación permitió no solo recuperar la superficie vial sino también avanzar hacia soluciones más duraderas y adaptadas al volumen de vehículos que ingresan y salen diariamente de Corabastos. El proceso contó con la participación de diversos actores: la propia Unidad de Mantenimiento Vial, la Secretaría Distrital de Movilidad (SDM), la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia (SDSCJ), el sector privado vinculado a Corabastos y la comunidad local, generando una articulación efectiva para optimizar recursos y acelerar la finalización de las obras.

En palabras de Mónica Rueda, directora de la UMV, la culminación de las obras en la avenida Muiscas consiguió mejorar la movilidad, la seguridad vial y las condiciones ambientales en el sector, algo que históricamente había sido solicitado por la comunidad de Kennedy. La ciudadanía expresó su satisfacción y alivio, reflejado en el testimonio de Derly Beltrán, quien enfatizó la importancia de este corredor como vía principal de acceso a sus hogares y actividades diarias.

Los beneficios no se limitan a la movilidad vehicular. Más de 280.000 personas, entre comerciantes, transportadores, compradores y residentes, ahora pueden transitar este corredor de forma más segura y eficiente. Además, la zona presenta un tráfico intenso de transporte público, incluyendo 22 rutas del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), lo que resalta la importancia estratégica de esta adecuación vial para la conectividad de la ciudad.

De esta manera, la recuperación de los accesos a Corabastos no solo atiende una necesidad vial, sino que fortalece la calidad de vida de numerosos habitantes, facilita el comercio y contribuye a un ambiente urbano más seguro y organizado. Gracias a la articulación entre entidades distritales y la comunidad, Bogotá avanza en su objetivo de mejorar la infraestructura vial, consolidando así corredores funcionales y seguros bajo la estrategia “Bogotá, mi Ciudad, mi Casa”.

¿Por qué la rehabilitación de vías como las de Corabastos impacta la seguridad vial y la calidad de vida en sectores como Kennedy?

La pregunta cobra relevancia ya que la infraestructura vial es un factor determinante en la accesibilidad, conectividad y seguridad de los habitantes urbanos. En el caso de sectores densamente poblados y de alta actividad económica como Kennedy, contar con corredores en buen estado minimiza los riesgos de accidentes, favorece el flujo tanto de vehículos particulares como de transporte público, y disminuye los tiempos de desplazamiento para miles de residentes y trabajadores.

Además, la existencia de vías seguras y adecuadas facilita la operación de centrales de abastecimiento como Corabastos, lo cual es esencial para la economía local y la seguridad alimentaria. Una adecuada red vial no solo favorece la movilidad, sino que, al reducir la congestión y el deterioro, también impacta de forma positiva en la convivencia, la sensación de seguridad y el bienestar general de la comunidad.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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