De acuerdo con datos suministrados por la Secretaría de Salud de Bogotá, la ocupación general de unidades de cuidado intensivo está en el 76,4 %, rango que da sustento a la flexibilización.

En consecuencia, fueron autorizados los procedimientos quirúrgicos de baja complejidad o ambulatorios, los cuales habían quedado suspendidos cuando la ocupación de UCI era superior al 90 %.

El ente dio por superada la segunda ola de contagios de COVID-19 el pasado  18 de enero de 2021, fecha desde la que empezaron a disminuir todos los indicativos de emergencia en la ciudad.

No obstante, clínicas y hospitales deben seguir realizando el reporte diario de ocupación de UCI, agregó la información, pues no se descarta un nuevo pico debido a que no ha empezado el plan de vacunación.

Mientras Bogotá esté en alerta naranja, quedan de lado las restricciones en localidades o UPZ en las que se venían adelantando cuarentenas estrictas.

Lo que sigue funcionando en toda la capital es la norma del pico y cédula para tramites bancarios, comerciales y demás.