Con patadas, en la madrugada del sábado un hombre rompió los vidrios de la casa en la que funciona la fundación, de acuerdo con información publicada por El Espectador.

Aunque no hubo heridos, la presidenta de la organización, Yanette Bautista, le dijo al diario que “es claro que se trata de un hecho político por nuestra labor de defensores de derechos humanos”.

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Como menciona Bautista, “la fundación, conformada mayoritariamente por mujeres, tiene presencia en siete regiones del país y apoya a víctimas de desaparición forzada y casos de mujeres que han sido objeto de abuso sexual por parte de grupos ilegales, entre otros”.

Este no sería el único hecho inusual que experimenta la fundación, pues ya han visto vigilancia por parte de personas extrañas y han detectado intentos de robo de información.