La revelación la hizo el periodista Ricardo Ospina, director del servicio informativo de la emisora, que dijo que fuentes cercanas al empresario Oswaldo Cisneros corroboraron su encuentro con el hoy senador Álvaro Uribe, en la capital del país, “al parecer en marzo de 2018”.

El encuentro se dio en medio de un almuerzo en Bogotá en el que estuvieron presentes Cisneros, el expresidente Uribe y Nubia Stella Martínez”, aseguró la frecuencia, y dijo que el empresario les comentó a sus allegados que no recordaba exactamente la fecha de la reunión.

Ospina contó que, según las fuentes, en la mesa de estos tres personajes “se trataron temas distintos a la financiación de campañas”, y que Cisneros habría dicho que “nunca se habló de la posibilidad de entregar dineros por parte de él a la campaña de Iván Duque ni al partido Centro Democrático”.

Como esta versión contrasta con la comunicación que sostuvieron Martínez y la exasesora del expresidente Uribe María Claudia ‘Caya’ Daza, en donde la directora del CD habla de unos aportes que ofrecieron para la campaña, Blu Radio aclara que, según lo dicho por allegados de Cisneros, el empresario “no habló de donación de dineros” y tampoco desembolsilló los 300.000 dólares que mencionó la directiva del partido.

La que sí donó dinero al CD, de acuerdo con la frecuencia, fue la compañía de la cuál Cisneros es socio, aporte por la que el empresario “se llevó una sorpresa cuando se enteró”.

Esta información la dio a conocer el portal La Silla Vacía, el 9 de julio pasado, y dijo que en su investigación encontró evidencia de que los aportes se hicieron a través de una familia de apellidos Ricaurte Silva, y que “una empresa colombiana, filial de una extranjera en la que Cisneros tiene el 18 por ciento, donó 700 millones de pesos al Centro Democrático ese año, siendo así una de las donaciones más grandes”.

Pero, entonces, ¿qué se cocinó políticamente en este almuerzo de Uribe y Cisneros? Pues Blu dice que allí se habló de que si Duque llegaba a la Presidencia sería necesario poner en marcha “un plan agresivo de inversión extranjera con descuentos fiscales importantes y se dedicara, de una forma, a las personas menos favorecidas para poder cerrar la puerta al temor de muchos sectores en Venezuela, sobre el posible ascenso de un candidato afín al gobierno de Nicolás Maduro”.