Esa pequeña empresa, llamada Bucaramanga Antibalas, nació tras el aumento en la percepción de inseguridad en la ciudad, que en 2016 estaba en 14 % y ahora se encuentra en 24 %, según la última encuesta Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos, citada por Vanguardia Liberal.

Catalina Mejía, directiva de la empresa, aseguró a El Espectador que empezaron hace poco con 80 chalecos antibalas, de los cuales 56 ya han sido alquilados. “Estamos ampliando la capacidad para que más personas tengan la posibilidad de sentirse seguras”, agregó al mismo medio.

Mejía también indicó al diario capitalino que el primer día de uso no se cobra para que los usuarios comprueben si en verdad necesitan el chaleco.

Sobre los hechos de inseguridad en Bucaramanga, Blu Radio señaló que en lo que va del año se han registrado 50 homicidios en Bucaramanga y que los robos han aumentado un 19 %.

Esta es una foto de un ciudadano usando el chaleco antibalas: