Soy sibarita, hedonista e iconoclasta, ya lo he dicho varias veces”, manifestó el jurista a María Elvira Arango en su exclusiva oficina de Miami, ciudad en la que vive y se siente más seguro que en Colombia, según el programa.

El asunto de una posible aspiración política –que estaría arropada por el uribismo– fue una de las partes de la entrevista que más interés suscitó por el tono que empleó y por la aclaración con la que acompañó sus palabras:

“Solo me metería en la política en un caso de extrema necesidad […] para salvar al país”, enfatizó el abogado que en numerosas ocasiones ha dicho que es un tipo de derecha, uribista y republicano.

Si fueran inteligentes (sin referirse a alguien en particular) no estarían tan necios; porque y ¿qué tal que me dé por meterme a la política? Ahí sí los pongo a coger carretera a todos. Entonces, quédense quietos”, agregó.

Para redondear de qué clase de político puede ser capaz, De la Espriella se definió como un golpeador con estilo, que entiende –a su manera– que el país requiere menos negociación y mucha mano dura.

Uno no puede pretender estar en una pelea y que nadie lo toque a uno. Yo también estoy todo el día dando coñazos, como una pelea en un bar […] yo estoy acostumbrado a eso; yo sé encajar muy buenos golpes, porque al final la vida es como una pela de boxeo, no la gana quien más pegue, sino quien más coñazos aguante”, declaró De la Espriella a Los Informantes.

El programa lo describió como un tipo “vanidoso y meticuloso”, pero también como alguien que caza peleas con facilidad debido a una condición que, según él, tiene el país para él:

Colombia es la capital mundial de la intriga y de la envidia” en donde priman “la mediocridad, el resentimiento y el ‘comemierdismo’”. Es decir, como si él hubiera nacido en el lugar equivocado del éxito y por eso reniega hasta de la comida criolla colombiana y de la falta de estilo que, según él, caracteriza a los colombianos, añadió la crónica de María Elvira Arango.

Vea el programa completo de Los Informantes: