Pero su presencia ni gustó a los aficionados ni tampoco trajo suerte a los Nacionales, de Washington, que volvieron a perder por tercer partido consecutivo.

Los Astros, de Houston, fueron siempre superiores al equipo de los Nacionales a los que derrotaron por paliza de 7-1 y se colocaron a un triunfo de llevarse el título de la Serie Mundial por segunda vez en tres temporadas.

Después de haber generado la polémica antes de asistir por criticar que se permitiera el primer lanzamiento del partido al cocinero español José Andrés, uno de sus mayores críticos, Trump comprobó que tampoco tiene el apoyo de los 43.910 seguidores de los Nacionales que llenaron las gradas del Nationals Park.

Trump se hizo presente en el campo de juego, y transmitieron su imagen a través de la pantalla gigante de televisión del campo durante aproximadamente 10 segundos antes del inicio de la cuarta entrada.

El mandatario estaba en una suite, y cuando los asistentes al campo de juego vieron las imágenes, lo abuchearon y gritaron “¡Enciérrenlo!”.

Para entonces el partido ya le era desfavorable a los Nacionales, que perdían por parcial de 0-4, sin que luego pudieran recuperarse y al final lo perdieron por 1-7, tercera derrota consecutiva que sufren en la serie que disputan al mejor de siete y ahora dominan los Astros por 3-2.

Ante la polémica surgida por el primer lanzamiento, el comisionado de las Grandes Ligas, Rob Manfred, dijo que la decisión fue tomada después de que el mandatario simplemente dijo que quería vivir la experiencia entre el público.

Trump se convirtió en el primer presidente en el cargo que asistió a un juego de Serie Mundial desde que George W. Bush realizó el primer lanzamiento ceremonial en el Yankee Stadium antes del tercer juego del 2001.

Otros presidentes que han acudido a la Serie Mundial son Woodrow Wilson (1915), Calvin Coolidge (1924), Herbert Hoover (1929, 1930, 1931), Franklin Roosevelt (1933, 1936), Dwight Eisenhower (1956), Jimmy Carter (1979) y Ronald Reagan (1983).