El niño estaba junto a su madre, Melania Trump, cuando vio la fuerte imagen de Griffin, en la que sostiene una imitación de la cabeza del presidente estadounidense. Lo primero que pensó Barron era que algo terrible le había pasado a su papá, relata TMZ.

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Según el medio, fuentes familiares aseguraron que el mismo niño dijo que estaba lleno de pánico, y que cuando vio el montaje empezó a gritar “¡Mami, mami!”.

Además de que la broma en sí ya era pesada, tal vez por la inocente y sincera reacción de Barron, Melania Trump emitió un comunicado en el que rechaza la imagen de la humorista. Citada por CNN, la primera dama dijo:

Como madre, esposa y ser humano, esta foto es muy perturbadora. Cuando consideras varias de las atrocidades que están pasando hoy en el mundo, una foto como esta simplemente está mal, y te hace preguntar sobre la salud mental de la persona que la hizo”.

El presidente Donald Trump también se mostró molesto por la broma, que se viralizó en pocas horas en redes sociales, y también por el mal rato que tuvo que vivir su hijo. En su cuenta de Twitter, Trump escribió:

Kathy Griffin debería estar avergonzada de sí misma. Mis hijos, especialmente Barron, de 11 años, están teniendo un mal rato con esto. ¡Enferma!”.

Horas después de desatar la polémica, Griffin pidió disculpas, porque supo que se había excedido. Sin embargo, eso no fue suficiente, ya que CNN, medio en el que solía trabajar, optó por ‘cortarle la cabeza’ y prescindir de sus servicios.

Esta es la fuerte imagen de la polémica:

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.