De acuerdo con el diario The New York Times, Karen, en la madrugada de ese sábado, intercambió mensajes de WhatsApp con “su novio”, Joseph Porter, para que le devolviera las llaves de la casa donde vivía con la familia que la contrató, ya que no quería seguir con la relación.

El asesino, menos de 5 horas antes de la conversación, utilizó esas llaves para ingresar a la vivienda. Luego, ató de las manos con cinta adhesiva a la colombiana, pero esta aprovechó para escapar cuando el dueño de la casa, David Kimowitz, de 40 años, bajó al escuchar los ruidos extraños. Porter lo apuñaló hasta la muerte, detalla el medio estadounidense.

Luego de acuchillar a Kimowitz, Porter persiguió a Bermúdez, que había corrido unos 300 metros por una calle del municipio de Maplewood. La alcanzó y la asesinó con el mismo cuchillo, indica el mismo rotativo.

El homicida fue detenido el domingo en el Aeropuerto Internacional Newark Liberty mientras, según la policía, intentaba huir del país hacia Cancún, México. Fue llevado a la oficina del fiscal en el condado de Essex, donde las autoridades notaron que tenía marcas visibles y rasguños alrededor del cuello, y por ello confesó el crimen, detalla The New York Times.

Una ambulancia llegó al lugar unos minutos después y encontró a Bermúdez tendida en el piso, con los signos vitales débiles. La trasladaron rápidamente al Centro Médico Newark Beth Israel, pero murió allí debido a las graves heridas, añade ese diario.

A pesar de que el medio neoyorquino asegura que Karen Bermúdez era novia de Joseph Porter, El Tiempo tiene una versión diferente de esa relación.

Según el diario nacional, basado en el testimonio de una amiga de Karen, la bogotana y el estadounidense no eran novios.

Ella salía con él pero no era su novio, solo lo veía como un respaldo, un amigo, y él se creó toda esa película en su cabeza. Ella le tenía cariño a Joseph (era lo que nos contaba), pero jamás sintió amor de pareja hacia él“, dijo una amiga de la víctima, al rotativo colombiano.

Según ella, Karen se quiso alejar del sujeto cuando se dio cuenta de que era posesivo e imponente y que, aunque en los últimos días no hablaron mucho, cree que si siguió hablando con él fue por temor.

Las hijas de Kimowitz, a las cuales cuidaba Karen, y la esposa estaban por fuera de la ciudad en el momento del doble asesinato, indica The New York Times.

Por su parte, El Tiempo finaliza explicando que Karen, graduada de finanzas y negocios internacionales de la Universidad Santo Tomás, era niñera desde abril de 2018, cuando llegó a Estados Unidos a trabajar con la familia Kimowitz, que se había ganado su cariño por su responsabilidad y buen trabajo.