El nuevo funcionario, considerado de línea dura, fue anunciado el mismo día en que el presidente Donald Trump reafirmó su postura “fuerte” con respecto a Venezuela.

“El embajador Kozak es un experimentado defensor de los valores estadounidenses y los derechos humanos, con un profundo conocimiento de la región. Continuará promoviendo la restauración de la democracia para el pueblo de Venezuela”, dijo la portavoz del Departamento de Estado, Morgan Ortagus, al anunciar la decisión en Twitter.

El nombramiento resultó polémico para quienes conocen el historial del también considerado embajador estadounidense para la región. “Kozak es el raro diplomático que no teme usar la fuerza para lo que Estados Unidos considera objetivos nobles”, tuiteó el periodista de la agencia de noticias Associated Press, Joshua Goodman. El comunicador cita la cuenta oficial de Nicolás Maduro para advertirle sobre un famoso caso que así lo demostraría.

Se trata de un episodio reseñado por la cadena Tele 13 de Chile, medio que sostiene que Kozak habría estado tras de uno de los cómplices del dictador Augusto Pinochet, señalado de mandar a matar a un activista en Washington. Sin embargo, ante la dificultad de conseguir que el gobierno chileno procediera a llevarlo ante la justicia, propuso entrar a la fuerza al país austral para capturarlo.

Kozak, un experto en leyes que desde 2017 también estuvo al frente de la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado, fue jefe de misión en La Habana entre 1996 y 1999, y ayudó al exsecretario de Estado James Baker en la negociación e implementación del acuerdo para poner fin al conflicto en Nicaragua, según destaca su biografía oficial.

En otra de sus apariciones más notorias, en 1988, fue enviado por el presidente Ronald Reagan para concretar un acuerdo para que el general Manuel Antonio Noriega abandonara el poder de facto. Pero finalmente fue derrocado en la intervención militar estadounidense ordenada por George H. Bush en 1989.

Kozak también se desempeñó como director de Democracia, Derechos Humanos y Organizaciones Internacionales en el Consejo de Seguridad Nacional (NSC en inglés) de la Casa Blanca en tiempos de George W. Bush.

Trump dijo el jueves que sus puntos de vista sobre Venezuela y Cuba, principal soporte de Caracas, eran “mucho más fuertes” que los del “halcón” John Bolton, a quien despidió esta semana de su puesto al frente del NSC.