Quezada, que vive en el condado de Hillsborough, salió de su casa para jugar con algunos amigos a las escondidas. En el primer turno, el menor decidió meterse a una caneca grande de basura, informa la cadena NBC.

El niño tuvo la mala fortuna que cuando lo estaban buscando, pasó el camión de basura, con garra automática, y lo tiró dentro del contenedor, señala el mismo medio.

“Me recogieron y me arrojaron a donde iba a ser un puré de papas”, expresó a la cadena estadounidense Elías, que temió que su corta vida estaba llegando a su final.

Lo que pudo acabar en tragedia no pasó de un solo susto gracias al conductor del carro de la basura, pues según dijo está entrenado para revisar siempre la cámara de vigilancia que está dentro del contenedor cada vez que arrojan el contenido de cada caneca, detalla NBC.

El chofer fue identificado como Waldo Fidele, quien aseguró ver caer algo raro e inmediatamente apagó la cuchilla del camión. Luego, llamó a la policía.

Carmen Salazar, abuela de Elías Quezada, indicó a esa cadena que su nieto salió unos minutos antes de que  escuchara el sonido del camión de basura.

“Estoy muy agradecida de que estuviera mirando esa cámara en ese momento y actuara tan rápido… De lo contrario, él no estaría aquí”, finalizó en NBC.