El niño, de 11 años, murió después de beber 5 vasos de Kachasu, una cerveza casera que se vende de manera ilegal en Malaui y que algunos ciudadanos usan en este momento, en medio de la pandemia, para desinfectar sus manos, informa Daily Mirror.

Emmanuel Chirwa, testigo de lo que ocurrió, le contó a Malawi 24 que la competencia tenía varias categorías: una para menores de 14 años, otra para menores de 21 y la última era para los mayores.

El hombre indicó al mismo portal de noticias que hubo algo raro en la muerte de Chipeta porque, según su testimonio, el menor no era “un bebedor aficionado”.

Chirwa añadió que el niño, así como los demás competidores, comieron antes del concurso, por lo que descartó que su deceso fuera causado por un estómago vacío.

Shanks Nkhata, oficial de protección infantil, aseguró a Malawi 24 que Chipeta “se convirtió en un ávido borracho” luego de que las escuelas de la zona cerraran debido a la expansión del coronavirus.

El funcionario agregó que trabajará con las autoridades locales para evitar el consumo de alcohol entre menores y prohibir la producción de cerveza en el área donde ocurrió la tragedia.