La gata había arañado a su dueña poco antes de que se fuera a descansar y en la noche le lamió la herida, informó News.com.au.

“La saliva que ingresó al torrente sanguíneo fue lo que causó el daño”, aseguró la hija de la víctima, citada por el portal australiano.

De acuerdo con el medio, las lamidas de la gata hicieron que la mujer contrajera meningitis bacteriana. Esta es una infección “muy grave” que puede causar la muerte o una discapacidad permanente, “como daño cerebral, pérdida auditiva y dificultades de aprendizaje”, explican los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Daily Mirror reportó que la australiana alcanzó a ser llevada al hospital Box Hill, en Melbourne, pero falleció luego de estar 9 días en coma.

“Estuve en shock por un buen par de semanas. Intenté no odiar a la gata, pero me senté con ella —tratando de ser amable— y también me rasguñó sin razón”, comentó la hija de la víctima, según el diario británico.

La directora de enfermedades infecciosas de Austin Health, Lindsay Grayson, aseguró a News.com.au que las infecciones por culpa de las lamidas de gatos no son extrañas: según ella, al menos una vez a la semana hay un paciente que llega al hospital por esa causa.