De acuerdo con el diario La Repubblica, los conductores de las ambulancias en la ciudad napolitana están pidiendo protección policial para cuando salgan a trabajar en las noches, pues temen que la camorra (mafia) los agreda.

Los trabajadores aseguran a ese medio que, prácticamente, tienen prohibido usar las sirenas de sus vehículos, tanto el sonido de alarma como las luces intermitentes. Esto, explican, porque interrumpen o molestan a los traficantes que venden en las calles.

El pasado sábado 30 de enero ocurrió uno de los más recientes casos de este tipo. Según un conductor de una ambulancia, iba manejando por el barrio español de Nápoles con la sirena puesta, cuando de repente fue interceptado por dos hombres armados en una moto, indica el rotativo italiano.

“¿Te das cuenta de que aquí no debes usar las sirenas? Apágalas o te disparo”, le dijo uno de los delincuentes al trabajador, que, dijo, llamó de inmediato a la policía mientras quedó “rehén en el barrio, sin poder moverse”, detalla La Repubblica.

El conductor, que transportaba a todo un equipo médico, agregó que literalmente fueron escoltados fuera del barrio español, pero esta práctica de la camorra napolitana, para no perder clientes que puedan asustarse por el sonido o luces de las sirenas, también ocurre en los suburbios de Sanità y Traiano, señala ese diario.

Sin embargo, este no es el único tipo de violencia que sufre el personal médico en Italia. Según denunció el grupo de Facebook Nessuno Tocchi Ippocrate (nadie toque a Hipócrates), que lucha contra la violencia que afrontan los trabajadores sanitarios, los familiares de personas a las que van a atender también los agreden de manera recurrente.

Por ejemplo, la misma ambulancia que fue interceptada por la mafia el pasado sábado, luego fue atacada por los familiares de un hombre de 71 años que murió por un paro cardiaco.

El equipo de la ambulancia fue recibido con agresiones, verbales y físicas. Además, un sujeto abrió la puerta con un encendedor en la mano y amenazó con prender fuego al vehículo, acto completamente peligroso porque transportaban un tanque de oxígeno que pudo haber explotado.

Manuel Ruggiero, presidente de la organización de médicos, le dijo esta semana a The Times que en los últimos 3 años han tenido unos 300 incidentes de este tipo y explicó que la violencia contra los sanitarios no para porque “solo hay 17 ambulancias en Nápoles para un millón de personas”.