Martí, de 58 años y nacido en la ciudad de Villa Dolores, Córdoba, le dijo al diario La Voz, citado por Clarín, que está organizando una gran fiesta para celebrar con su familia y amigos y que pidió una licencia no remunerada en su trabajo hasta fin de año.

A diferencia de la mayoría de personas que ganan grandes cifras, Eduardo Martí quiso que todos se enteraran de que le había cambiado la vida. “Este el primer día de mi nueva vida… Tengo más amigos que nunca”, bromeó el argentino en el mismo medio.

El ganador también anunció que compartirá el premio con una compañera de trabajo, de la cual no trascendió su identidad, porque ella le dio parte del dinero para jugar la lotería, señaló el rotativo y añadió que el premio era de 44 millones de pesos (argentinos), pero que con la reducción serán más de 30 millones los que recibirán por acertar los números.

Cómo su historia se hizo conocida rápidamente en la ciudad, periodistas le preguntaron a Eduardo Martí si no le preocupaba que publicaran su foto y entrevistas, a lo que respondió: “No, ¿qué va a pasar? Si las cosas pasan aunque uno se cuide. Podés estar adentro de una casa y si te va a pasar, te pasa. Acá nos conocemos todos, acá todo el mundo se conoce. No creo que me pase nada”, dijo a varios medios.

Según contó a Clarín María Elena González, la dueña del negocio donde se compró el tiquete, que está feliz porque a ella también le corresponde parte del premio, Martí es un “remador” (que no se cansa) porque hace parte de un grupo de clientes regular. Incluso, también dijo que el hombre jugó los números ganadores (03, 10, 11, 20, 25 y 30) durante mucho tiempo, hasta que le llegó la recompensa.