De acuerdo con el canal local 16 News Now, en la vivienda de Klopfer, que murió el pasado 3 de septiembre a los 71 años, había, exactamente, 2.246 fetos médica y cuidadosamente conservados.

9 días después de la muerte del “probablemente el médico abortista más prolífero de la historia” de Indiana y especialista en abortos tardíos, su familia encontró los fetos y pidieron a su abogado que avisara de lo sucedido para que hicieran una extracción adecuada, indica el mismo medio.

Por ahora, no hay evidencia de que Klopfer haya realizado abortos en su casa y la familia está cooperando con la oficina del forense del condado de Will para determinar si esto pasó o no.

Ulrich Klopfer realizaba abortos en el pabellón de mujeres en el hospital de South Bend y en clínicas de Fort Wayne y Gary y en 2015, la junta de licencias médicas de Indiana le suspendió la licencia, por una serie de infracciones, entre ellas el no haber informado a las autoridades sobre los abortos de dos menores de 14 años en el plazo previsto, señala 16 News Now.

“Indiana aprobó recientemente una ley que establece que los restos fetales deben ser enterrados o incinerados adecuadamente”, dijo Jackie Appleman, directora ejecutiva de Derecho a la Vida del Condado de Saint Joseph.

Por su parte, el político Jackie Walorski expresó: “Cada vida humana es preciosa, y cada mujer y bebé merece atención y respeto. Este trágico caso muestra por qué los proveedores de abortos deben someterse a pautas estrictas y enfrentar una supervisión rigurosa”, cita el canal estadounidense.

Por ahora, las autoridades siguen investigando por qué en la casa de Klopfer habían 2.246 fetos.