“Anoche, yo lideraba, a menudo con solidez, en muchos estados clave, por lo general manejados y controlados por los demócratas. Luego, uno a uno, comenzaron a desaparecer como por arte de magia a medida que se contabilizaban las balotas sorpresa. MUY EXTRAÑO, y ¡los encuestadores se equivocaron completa e históricamente!”, dijo Donald Trump en su cuenta @realDonaldTrump.
Last night I was leading, often solidly, in many key States, in almost all instances Democrat run & controlled. Then, one by one, they started to magically disappear as surprise ballot dumps were counted. VERY STRANGE, and the “pollsters” got it completely & historically wrong!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) November 4, 2020
Donald Trump había afirmado en la madrugada de este miércoles que era el ganador de las elecciones presidenciales en Estados Unidos pese a que el recuento de los votos continúa en varios estados claves, en una batalla electoral muy reñida con su rival demócrata, Joe Biden.
En unos comicios marcados por la polarización, la pandemia y una histórica crisis económica, el mandatario republicano se proclamó ganador y denunció un fraude sin presentar pruebas.
Cuando todo apuntaba a que Biden iba a arrebatar Arizona a los republicanos, un primer revés para el presidente, este anunció que iba a acudir a la Corte Suprema de Justicia, al parecer para pedirle que detenga el conteo de votos enviados por correo.
“Nosotros ganamos esta elección”, dijo el mandatario en un discurso en la Casa Blanca. “Este es un fraude al público estadounidense (…) Queremos que la votación se detenga”, dijo.
La llegada de Petro a la Casa Blanca
El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.
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