De acuerdo con el diario The New York Post, Kristina Koedderich y Drew Wasilewski fueron al Instituto de Medicina y Ciencia Reproductiva en Saint Barnabas en 2012 y gastaron 500.000 dólares en el tratamiento de fecundación in vitro, pero al ver que la niña empezó a tener rasgos asiáticos, hicieron una prueba de ADN y se demostró que Wasilewski no era el padre de la pequeña.

Su hija nació en 2013 y “un par de años después, notaron que el bebé comenzó a tener rasgos asiáticos”, indicó el abogado de la pareja, David Mazie, que está al frente de la demanda de los exesposos al centro médico por negligencia, indica el mismo medio.

“La negligencia de la clínica provocó la ruptura del matrimonio entre Kristina y Drew Wasilewski”, añadió el abogado.

El mes pasado, el juez de la Corte Superior de Nueva York, Keith Lynott, ordenó al instituto médico que entregue la lista de los hombres que donaron esperma al mismo tiempo que la pareja usaba las instalaciones para tener a su segundo hijo, luego de que les dijeron que Drew no podía tener más hijos, a menos de que hiciera ese tratamiento, detalla el rotativo estadounidense.

Los padres de la niña, según su abogado, quieren saber quién es el papá biológico para conocer sobre su historia genética, además por el posible caso de que ella quiera tener una relación con él en el futuro, señala The New York Post.

Koedderich y Wasilewski duraron 12 años casados y tiene otro hijo. Además, dentro de la demanda, también exigen una compensación monetaria no especificada tras este error, que les ha causado “gran dolor, sufrimiento, lesiones permanentes y discapacidades, así como una pérdida del disfrute de la calidad de vida”, amplió Mazie a ese diario.