“Yo no establecería ninguna relación. No sabemos quién golpeó a Zhukov y tampoco sabemos por qué”, informó Dmitri Peskov, portavoz presidencial, a los medios locales.

Peskov subrayó que lo único  seguro es que la policía está investigando el ataque perpetrado en la noche del domingo y, de hecho, ha abierto un caso penal, al contrario que en el caso Navalni, ingresado en coma en un hospital de Berlín.

“Esperemos que los culpables sean hallados y castigados por la ley”, señaló Peskov, quien anteriormente ya negó que el Kremlin persiga a los opositores dentro y fuera de Rusia.

Zhukov, que labró su fama en las multitudinarias protestas antigubernamentales de 2019, fue brutalmente golpeado en la cabeza por dos desconocidos cerca de su domicilio en la capital rusa.

El ataque se produjo después de que Zhukov, que trabaja en la emisora de radio Eco de Moscú, se congratulara con las protestas antigubernamentales en la vecina Bielorrusia durante un programa en Youtube.

“Tengo la cara partida y me siento muy mal. Considero que los asaltantes querían causarme heridas graves y con ese fin me asestaron numerosos golpes en la cabeza, incluso cuando ya había caído al suelo”, comentó Zhukov en la emisora.

El joven, que colgó una foto con su rostro ensangrentado y lleno de moratones, se mostró convencido de que la agresión está estrechamente relacionada con su actividad política y sus críticas al Kremlin.

Poco antes de ser atacado, Zhukov había calificado las movilizaciones masivas en Bielorrusia como un fenómeno que debe ser estudiado por todo aquel que quiera lograr cambios democráticos “por medios pacíficos”.

Recientemente, el opositor ruso Dmitri Gudkov comentó que la nueva campaña de persecución de la oposición extraparlamentaria está íntimamente relacionada con los eventos en Bielorrusia.

Estoy seguro de que (Navalni) fue envenenado. Y tampoco tengo duda de que fue algo planeado al más alto nivel. Hay que eliminar a los que molestan”, aseguró Gudkov .

Además, Zhukov destacó que el ataque se produjo poco después de que la Escuela Superior de Economía le comunicara su expulsión por orden de la dirección.

El activista recibió en diciembre de 2019 una pena suspendida de tres años de prisión bajo acusaciones de extremismo por participar activamente en una protesta no autorizada e instigar a la protesta en su blog.

El régimen de (Vladímir) Putin (presidente ruso) tiene solo dos aliados: la porra y la cárcel”, comentó en aquel momento en su blog.