En ese mismo periodo, las temperaturas han aumentado una media de 0,8 grados en el planeta.

El informe, titulado “Cambiante clima de Canadá“, también específica que en las regiones árticas del país la subida de la temperatura ha sido de 2,3 grados y que el mayor calentamiento se ha producido durante los meses de invierno.

Además, el documento señala que las medidas para reducir las emisiones de dióxido de carbono, consideradas como responsables del cambio climático, no tendrán ningún efecto en los próximos 20 años y que las temperaturas seguirán aumentando.

“El clima de Canadá se calentará aún más, afectando todas las estaciones. El calentamiento global y para Canadá será similar bajo cualquier camino verosímil de emisiones durante las próximas dos décadas“, explica el informe.

A pesar de eso, el texto destaca que la reducción de las emisiones de gases con efecto invernadero son esenciales para controlar el calentamiento más allá de ese periodo.

Las proyecciones auguran que para finales del siglo XXI las temperaturas continuarán subiendo unos 1,8 grados en el caso de bajas emisiones. Pero el aumento llegará a los 6,3 grados si las emisiones son elevadas.

Entre las consecuencias del incremento de las temperaturas en Canadá, el informe cita un aumento de las precipitaciones en la mayoría del país, aunque se ha producido una disminución de las nevadas y una subida de las lluvias.

La predicción es que las precipitaciones, tanto anuales como invernales, sigan creciendo en todo el país durante el siglo XXI, pero que en verano y en la parte meridional de Canadá las lluvias disminuyan en caso de que las emisiones sean elevadas en las próximas décadas.

Otro de los cambios ha sido el aumento de las temperaturas extremas más cálidas mientras que en las extremas más frías se han moderado.

En cuanto a las áreas cubiertas por hielo y nieve, el informe constata que tanto en tierra como en zonas acuáticas se ha producido una disminución en las últimas tres décadas.

“En un escenario de emisiones medias, se prevé que los glaciares en las montañas del oeste de Canadá perderán entre el 74 y el 96 % de su volumen para finales de siglo”, pronostica el documento.

La mayoría de los pequeños casquetes de hielo en el Ártico canadiense desaparecerán para 2100“, sentencia el informe, que proyecta que para mediados del siglo XXI grandes áreas de la región ártica del país tendrá “largos periodos” sin casquete de hielo durante el verano.

Se espera que las inundaciones en zonas costeras aumentarán en muchas áreas de Canadá debido a la subida local del nivel del mar” en la mayoría de las costas del Atlántico y el Pacífico así como las costas de Beaufort en el Ártico, finaliza el informe.