Acosta no estuvo presente en el acto, pero Trump dijo que había hablado con él, que será un “estupendo secretario de Trabajo” y que le desea “lo mejor”.
Además, el mandatario aprovechó el momento para recordar que hoy el Senado confirmó a Mick Mulvaney como nuevo director de la Oficina de Presupuesto de la Casa Blanca.
Nacido en Miami (Florida), Alexander Acosta es licenciado en Derecho y Economía por la Universidad de Harvard.
El candidato de Trump a secretario de Trabajo fue miembro de la Junta Nacional de Relaciones Laborales, trabajó como abogado en la División de Derechos Civiles durante el Gobierno del expresidente George W. Bush y, más recientemente, fue decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Internacional de Florida.
Andrew Puzder retiró este miércoles su candidatura a dirigir el Departamento de Trabajo tras las numerosas críticas recibidas por parte de senadores republicanos y demócratas por su historial empresarial y personal.
En la misma intervención de este jueves, Trump defendió hoy los “increíbles avances” que ha hecho desde que llegó al poder hace casi un mes, al considerar que heredó “un desastre” dentro y fuera del país dejado por su antecesor, Barack Obama.
“Para ser honesto, heredé un desastre, es un desastre, en casa y en el extranjero”, dijo Trump en una conferencia de prensa, en la que aseguró que quería dirigirse “directamente al pueblo estadounidense” porque la mayoría de los medios de comunicación “no dicen la verdad” y “distorsionan” los hechos
Con EFE
La llegada de Petro a la Casa Blanca
El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.
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