La prensa local divulgó imágenes con edificios destruidos y carreteras con el pavimento destrozado.

De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos, los temblores tuvieron magnitud de 5,4 y 5,9, aunque las autoridades de la región no emitieron alerta de tsunami.

El primer temblor se registró alrededor de las 4:15 local, y el segundo ocurrió unas cuatro horas más tarde.

El alcalde Raúl de Sagon dijo que ocho personas habían resultado muertas y que había registro de por lo menos 60 heridos, aunque por el momento no hay informaciones sobre la gravedad de esos casos.

En tanto, el agente de policía Uzi Villa añadió que a causa del horario del primer temblor la mayoría de las personas se encontraba en sus viviendas.

“He visto como se sacudían las casas. Algunas paredes cedieron y las casas cayeron sobre sus ocupantes”, dijo.

Según Villa, “algunas personas murieron porque estaban dormidas, ya que aún era muy temprano en la madrugada”.

Filipinas forma parte del llamado “Círculo de Fuego”, un arco de intensa actividad sísmica que se extiende desde Japón hasta el sudeste asiático a través del Océano Pacífico.

El país ya había sido sacudido por un terremoto de magnitud 6,3 en abril, que dejó unas 11 personas muertas y afectó una zona situada al norte de la capital, Manila.