Tan sonoros gritos tienen su explicación estratégica, como lo registra el periódico La Vanguardia. “Siempre analizo a mi rival antes de jugar. Por ejemplo, a las chinas les influye mucho cuando les gritas porque ven que sigues ahí luchando, que no te rindes. Si no lo haces, piensan que estás apagada y se refuerzan”, dijo Marín en una entrevista que registra el Diario del Sur.

Esta actitud ha generado polémica entre las deportistas, quienes la acusan de tener una actitud antideportiva, pero a Marín poco y nada le importa esto.  “Hay que gritar, para que vean que no te rindes. No tengo que tener temor a nadie. Sé a lo que vengo. Quiero que sepan a lo que he venido: a ganar el oro”, dijo la deportista a El Mundo.

Las opiniones en las redes están divididas. Hay unos que la aman y otros que la odian:

Lo cierto es que la táctica parece haberle dado resultado a la deportista, pues Marín competirá por el oro en el bádminton.