Un verdadero premio para este maratonista que ganó el bronce en la prueba en los Juegos de Atenas 2004,  pero que cuando iba en el primer lugar fue empujado por un aficionado.

Pese a la agresión, Lima en aquella ocasión dio una lección para el deporte mundial, pues se recompuso y cruzó la meta con los brazos en alto y una sonrisa en su rostro.