Alrededor de 7.500 colombianos estuvieron presentes en este momento histórico para el país. Mientras sonaban las notas y los aficionados cantaban a rabiar, Mariana no pudo contener las lágrimas, unas lágrimas que valen oro.

Así se vivió la entrega de medallas:

La colombiana subió al podio en un solo salto y gozó con el público que vitoreaba su nombre.