“Una noche me apliqué un producto de esos que hacen crecer las pestañas, que venden en almacenes. Me lo puse, sentí un ardor y me acosté a dormir”, así comenzó Laura su relato.

Luego, detalló los síntomas que tuvo tras usar el producto, y que fueron desde que le “lloroseaba” un ojo hasta que “miraba como borroso”Pero todo se complicó la semana pasada, cuando se automedicó para aliviar los síntomas, que después empeoraron.

“No se automediquen, por favor, eso es lo peor que uno puede hacer. A las 7 de la noche empecé a gritar del dolor. [….] Nunca había sentido un dolor así. Cerraba mi ojito y era como si me chuzaran; me quemaran… me desesperé horrible”, recordó la exprotagonista, y continuó:

“Me fui para urgencias y gracias a Dios me atendió una muy buena doctora, que me pasó a exámenes de una vez. Me dijo que son muy pocos los casos, y por mi edad, tengo 24 años, que no tengan córnea en ese ojo. Me dijo: ‘Te dañaste, te jodiste, te destruiste la córnea un 99,9 % […] ¿Qué te aplicaste?’. Le respondí: ‘Me apliqué un producto y sentí que me quemaba’. Me dijo: ‘Puede ser que sea eso’”.

Y es que la otra opción que le dio la doctora es que Laura se refregara mucho los ojos, lo cual fue negado por ella, como se puede escuchar en la siguiente grabación con la declaración completa de la exprotagonista.

En la escena, ella también aseguró que por esta situación tiene el ojo parchado y debe seguir un tratamiento que dura casi un mes.