Heidy Sánchez Barreto, concejala de Bogotá, calificó el retiro de estas personas de sus funciones en la icónica biblioteca como una triste noticia; según mencionó en su cuenta de Twitter, son 140 familias que van a dejar de recibir ingresos justo en medio de la crisis económica que enfrenta el país por la pandemia de la COVID-19.

“Es nuestro deber exigirle al Banco de la República que no despida a estas personas que requieren un sustento económico. Hoy la Luis Ángel Arango no está perdiendo económicamente porque las suscripciones se siguen dando. No entendemos estos despidos”, dijo Sánchez en la red social, y solicitó al Emisor que reintegre a estos trabajadores a sus funciones.

Miguel Quintero, una de las personas que fue despedida del banco, dijo que con esta decisión se les está negando el ingreso vital a decenas de familias en época de pandemia, además de “violentar un decreto presidencial sobre despidos masivos”.

“No podemos comprender como una entidad como el Banco de la República puede hacer eso con sus empleados y sí pueda financiar bajando tasas de interés al sistema bancario. Estamos en desacuerdo con esto y pedimos el reintegro de nuestro contrato”, destacó Quintero desde el perfil de la USO.

Ante las múltiples denuncias y protestas en las instalaciones de la Biblioteca, el banco central colombiano respondió que no se trató de un despido masivo de trabajadores, sino que se vencieron dos contratos con las compañías a las que estas personas pertenecían, informó Dinero.

Según el Emisor citado por el medio, uno de los contratos que se venció fue con la firma Eficiencia y Servicios, documento que no se renovó y por lo cual de allí habrían salido 53 empleados; el otro, aunque sí se renovó con la compañía Presencia Profesional, fue decisión de esa empresa cambiar de personal dejando afectadas a 113 personas.