Citada por el Canal 1, la ministra aseguró que la mayoría de las incapacidades se dan esos días por el ‘guayabo’ que da el “traguito”:

“Mientras el hombre se va a tomar, deja a la mujer ‘clavada’ haciendo el oficio”

La mayoría de incapacidades, prosigue la ministra, serían de personas que se incapacitan sin padecer realmente alguna enfermedad o dolencia, por lo que anunció que trabaja con el Ministerio de Salud para adoptar “un programa de trazabilidad para hacerles seguimiento a esas incapacidades que son expedidas sin que el incapacitado esté enfermo”.

En ese sentido, el Canal 1 no da detalles sobre cómo se determinaría que una persona está o no incapacitada legítimamente, sobre todo viendo que el diagnóstico médico no siempre detalla que se otorga una licencia por resaca. Eso sí, Arango anunció que a quienes sí se pueda comprobar que incurran en ello les caerían “las respectivas sanciones legales a que haya lugar”.

La titular de la cartera de Trabajo se mostró alarmada por el reciente aumento de incapacidades laborales, prosigue ese medio. Según ella, la cantidad de casos pasó de 26 millones a 28 millones entre 2016 y 2017.

Datos del Sistema de Seguridad Social citados por ese noticiero muestra que la mayoría de incapacidades las piden los hombres (78 %) de entre 20 y 29 años (35 %), lo que en parte le da fuerza a la tesis de la ministra, aunque no termina por validarla por completo.