Buena parte de los casos corresponden a personas preparadas, muy talentosas, capacitadas, pero que en algún momento cayeron en crisis y pasaron de vivir con lujos a quedar en la desgracia del desempleo.

“Las personas llegan a niveles horribles, no saben qué hacer, no saben su rumbo y se enfocan en el problema y no ven las oportunidades que tienen. Los ayudamos a que no sientan solos”, explicó Gonzalo Arias, uno de los directivos de la Fundación, citado por W Radio.

“Hay estadísticas en el estrato 5 y 6, ocho personas mensualmente que están quitando la vida por esta situación”, alertó Arias.

Según él, estas personas pueden caer en crisis y se desesperan. La cifra que maneja la Fundación actualmente es de 130 familias (pero en cola hay 200) a las que ayudan en medio de un proceso para empezar de nuevo y superar la crisis económica que padecieron.

Además, dice que lo que necesitan estas personas no es asistencialismo, sino ocupación. “Lo que hacemos realmente es apoyar los emprendimientos, todas son personas profesionales, capaces, les apoyamos ese emprendimiento”, agrega.

Mientras esos emprendimientos salen adelante, en la fundación apoyan a estos profesionales que entraron en quiebra con mercados, algo de dinero para pagar colegios y otros gastos primarios de sus familias.

Entre los casos que llevaron a La W se destacan los de varias personas que llegaron a tener entre 20 millones y 700 millones de pesos en sus cuentas. Un testimonio de un hombre da cuenta de que, estando en la quiebra, se dio cuenta de que una pareja realmente tiene que ser de corazón y no por plata.

“El amor tiene que ser del corazón y no de la billetera”, señaló.

Esta es la entrevista completa con Vicky Dávila, en La W: