Previo al combate, Mike Tyson declaró que una droga psicodélica sintética conocida como “veneno de sapo“, que los psiquiatras utilizan para tratar depresiones y adicciones, jugó un papel fundamental en su regreso al boxeo activo.

“Tomé la medicina y me llevó a que me pusiera en forma. Realmente hizo como que me explotara la cabeza e interiormente escuche que regresara y que comenzara a ponerme a entrenar”, afirmó el estadounidense.

Tyson, adicionalmente, manifestó que el regreso al boxeo lo ha puesto a prueba. Asimismo, indicó que ha perdido 100 libras (45 kilos) durante su régimen de entrenamiento, que comenzó hace algunos meses.

La pelea entre el excampeón mundial y Jones será sancionada por la Asociación Atlética del Estado de California y tendrá reglas diferentes debido a que es una exhibición, lo que ha disminuido el entusiasmo en torno al combate.

“Lleva 15 años fuera y sabe lo que es perderse del boxeo. Se da cuenta de lo que tenía y ahora está buscando recuperarlo. Ahora tiene el deseo de querer salir y ser quien alguna vez fue y hacer lo que alguna vez pudo hacer”, señaló Jones.

Los asaltos serán de dos minutos en lugar de los tres regulares. Además, el combate se detendrá si se presenta una herida o lesión grave. Tampoco habrá jueces en el cuadrilátero y no se declarará un ganador.

Mike Tyson entrenando para el combate contra Roy Jones Jr.