Después de lo sucedido, otros ciclistas y algunas autoridades han pedido incluso suspensión vitalicia y consecuencias penales contra el corredor del equipo Jumbo Visma, que fue expulsado de la competencia.

Fabio Jakobsen, el principal afectado, permanece en coma inducido por la gravedad de sus heridas, no tiene lesiones cerebrales o espinales y las operaciones a las que fue sometido fueron exitosas, pero esto no ha aligerado la tormenta sobre Groenewegen.

La Unión Ciclística Internacional (UCI) condenó el “comportamiento peligroso”, calificándolo de “inaceptable”, y pidió “sanciones consecuentes con la gravedad de los hechos”.

Todo esto contrasta con el anuncio que hacía el ciclista hace apenas una semana junto a su pareja, Nine Storms: “Nuestra más grande aventura comienza. Desde febrero del 2021 nuestros nombres serán mamá y papá”.