“No es el buen momento para ir a un bar con alguien que hayan conocido” en línea, tuiteó el lunes OkCupid, uno de los principales actores del mercado.

“Utilicen FaceTime, Skype, SMS, llamadas, la aplicación de mensajería de su teléfono”, escribió el sitio de encuentros. “Todo eso es muy romántico en este momento”.

Ninguno de los grandes sitios consultados por la AFP quiso comunicar datos sobre la evolución del tráfico en tiempos de virus. Pero al parecer la frecuentación no ha caído, sino todo lo contrario.

Sin embargo algunos como el universitario y escritor Matt Stoller desean que suspendan sus actividades. “Hay que terminar con las interacciones entre desconocidos facilitadas por internet hasta el fin de la crisis”, tuiteó.

“Yo no diría que [ahora] es más difícil hallar un ‘match’ [cuando dos personas quieren entrar en contacto]”, asegura una estudiante de la universidad de Texas Tarleton State, que no quiere dar su nombre.

De vacaciones actualmente, esta joven que utiliza Tinder, Bumble y Hinge dice haber conocido a nuevas personas en línea desde que comenzó la crisis del coronavirus.

Bromear sobre el coronavirus es el primer punto de enganche, aunque su eficacia aún no está probada.

“Si da la impresión de que la persona no toma la crisis en serio o que se burla de ella, eso no va a funcionar para mí”, explica Lane Moore, humorista y autora. Esta neoyorquina creó un espectáculo titulado ‘Tinder Live!’, en el cual utiliza la aplicación en directo e improvisa.

Considera que el periodo actual ofrece una “oportunidad”. Muchos hombres que conoce en Tinder quieren a veces acortar la conversación en línea para reunirse cara a cara, cuenta.

“Pero estamos en una época en la cual habrá que seguir conversando” a raíz del aislamiento, reflexiona.

Son nuevas reglas de facto que muchas mujeres reciben de buen ojo “porque es la ocasión de encontrar a alguien que te guste desde la primera vez, y también de sentirse seguro”.

El sitio de encuentros Coffee Meets Bagel (CMB) propuso varias ideas de interacción a distancia originales, como un ‘Videogames Date’, en la cual dos personas se comunican a distancia jugando juntos un videojuego.

“Tratamos de ayudar a los usuarios a ser más creativos” en el marco de las limitaciones actuales, explica Dawoon Kang, co-directora de CMB.

El sitio organizará también un foro de discusión grupal, no para generar encuentros sino para “compartir” impresiones del momento, añade. “Nunca hicimos eso antes”.

“El distanciamiento social nos permite concentrarnos en conversaciones y consolidar relaciones o comenzar otras nuevas”, destacó Ileana Valdez, estudiante de la Universidad de Yale.

Junto a otras cinco personas, creó en unas horas un sitio de encuentros para estudiantes, muchos de los cuales residen en campos ahora desiertos, donde se han suspendido los cursos.

Este sitio, bautizado OKZoomer -una guiñada a la expresión “OK Boomer” que se burla de los baby-boomers- no tiene aún una semana de vida pero cuenta ya con 6.500 inscritos, dice Valdez.

Para esta estudiante de informática, los grandes sitios de encuentro están “dominados por la búsqueda de un ligue de una noche”.

Aprovechando esta coyuntura excepcional, OKZoomer permite “a las personas conversar primero y plantar las bases de una relación que tendrá sentido”, asegura.

El algoritmo creado por OKZoomer no privilegia la proximidad geográfica, contrariamente a los sitios de encuentro en línea tradicionales.

En tiempos de virus, surgen como hongos en Estados Unidos, el país de los emprendedores, otros sitios en línea más profesionales como ‘Quarantine Together’ (Cuarentena juntos), que propone relaciones a distancia, con una connotación amorosa.

“Acérquense incluso cuando no pueden acercarse”, es el eslogan de ‘Quarantine Together’.

Analista oficiosa de Tinder y otros sitios de encuentro, Lane Moore no cree que estemos viviendo una revolución en el mercado de las citas en línea. “Imagino que cuando todo esto se calme, los hombres que no querían tener conversaciones volverán a tener respuestas monosilábicas”, dice.