De acuerdo con el diario The Guardian, los modelos de Fugaku  arrojaron que las máscaras faciales de plástico son prácticamente ineficaces para atrapar los aerosoles respiratorios y de esa manera evitar la propagación del coronavirus.

Fugaku, la supercomputadora más rápida del mundo, encontró que casi el 100% de las gotas en el aire de menos de 5 micrómetros (una millonésima parte de un metro) escapan a través de estos protectores, indica el mismo medio.

Más grave aún, a pesar de lo dicho por la OMS, casi el 50 % de las gotas más grandes que miden 50 micrómetros lograron pasar esa barrera y vivir en el aire.

Makoto Tsubokura, líder de Riken, el instituto de investigación que tiene la supercomputadora Fugaku, dijo a The Guardian que la simulación combinó el flujo de aire con la reproducción de decenas de miles de gotas de diferentes tamaños, desde menos de un micrómetro hasta varios cientos de micrómetros.

“A juzgar por los resultados de la simulación, lamentablemente la eficacia de los protectores faciales para evitar que las gotas se propaguen desde la boca de una persona infectada es limitada en comparación con las máscaras”, detalló Tsubokura al rotativo británico.

Fugaku, que logra hacer más de 415 billones de cálculos por segundo, reveló que los tapabocas de tela no tejida son más efectivos para bloquear la propagación del coronavirus que las hechas de algodón y poliéster, recuerda ese diario.

Sumado a los resultados de la supercomputadora japonesa, una investigación realizada por la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Computación de la Universidad Atlántica de Florida (EE. UU.) llegó a la misma conclusión.

El estudio, publicado en la revista Physics of Fluids, encontró que los protectores faciales son ineficaces para detener la propagación del coronavirus.