La OMS y Unicef emitieron un comunicado, citado por CNN, en el que dijeron que examinaron pruebas de COVID-19 de menores de 5 años y analizaron su transmisión. Con los datos obtenidos, concluyeron que no son una población en riesgo que deba portar de forma obligatoria este elemento de bioseguridad.

Todo se debería a que los pequeños son menos susceptibles al coronavirus, aunque en su nariz se aloja un mayor número de virus. El medio indicó, sin embargo, que el informe de las entidades internacionales contradice la guía de los centros de control de enfermedades de Estados Unidos.

La recomendación de los entes también tuvo en cuenta las necesidades psicosociales y el desarrollo de los niños; además, se recordó que todo depende de los antedecentes médicos, entorno en el que viva el pequeño y capacidad para portar el objeto de forma adecuada.

Teniendo en cuenta que el riesgo aumenta con la edad, los menores que sobrepasen los 6 años deberían usar cubrebocas, sin excepción.

Aunque esta es información obtenida mediante nuevos estudios, la Organización Mundial de la Salud asegura en su página que “los niños y los adolescentes tienen las mismas probabilidades de infectarse que cualquier otro grupo de edad y pueden propagar la enfermedad”.