Según un estudio publicado por la revista científica Plos One, se pudo evidenciar que los que tenían próstatas inflamadas y orinaban sentados tenían beneficios a la hora de ir al baño, ya que la vejiga se desocupaba con mayor facilidad y el tiempo de orina era más corto.

En dicha investigación se compararon 2 hombres con problemas de próstata junto con 2 varones saludables.

Un artículo publicado por la BBC, explica que una vez se está en una posición cómoda, se relajan el esfínter de la vejiga y los músculos del suelo pélvico, y simultáneamente, la vejiga se contrae y se vacía.

El informe de Plos One también arrojó que en los hombres que no tenían este tipo de complicaciones no había ninguna diferencia. Sin embargo, por temas de higiene se recomienda que eviten estar parados, garantizando así que ninguna persona pise residuos de orina.

Dicho consejo también aplica para aquellos que tienen algún tipo de infección urinaria; pues de esta manera evitarán que en el caso particular de las mujeres, que son las que se sientan en los inodoros, adquieran cualquier tipo de afección.

Si bien es cierto que en la mayoría de las culturas de occidente se tiene la única idea de que las niñas van sentadas y los hombres de pie, que un hombre prefiera sentarse no tiene nada que ver con sentirse más o menos varonil.