El estudio, que fue compartido por The American Journal of Clinical Nutrition, arrojó que las carnes blancas aumentan de forma similar (como la roja) los índices de colesterol en la sangre. Aunque no son cifras iguales, la diferencia que hay no es mucha.

Con estos datos no se podría siquiera comparar el aumento de colesterol de estos dos tipos de carne con el que generan las proteínas vegetales, pues se comprobó una vez más que estas últimas junto con los lácteos y las legumbres son las más saludables para el organismo.

Los resultados se obtuvieron tras analizar a más de 100 hombres y mujeres sanos, de edades entre 21 y 65 años, que fueron orientados a consumir cada tipo de cárnico y luego se enfrentaron a una especie de ‘lavado’ y se dieron cuenta de que las teorías antes obtenidas estaban muy lejos de la realidad, pues los niveles fueron similares.

El estudio también aclara que las recomendaciones alimenticias (como consumir pollo o pavo) que se hacen constantemente a personas que tienen riesgo de sufrir de colesterol alto no son sanas; lo más recomendable es buscar alternativas de origen vegetal o las ya mencionadas.